Metodología
El rating de sesgo es lo más sensible del producto. Por eso nunca es una opinión nuestra ni un veredicto de un modelo: cada clasificación sale de una fuente citable, es transparente sobre su origen y es corregible.
Dos dimensiones separadas
No mezclamos dos cosas distintas: el sesgo editorial (hacia dónde inclina la línea del medio) y el ownership (qué grupo es dueño del medio, un dato objetivo). El ownership sale del Media Ownership Monitor Argentina y sólo lo mostramos para los medios que ese relevamiento cubre.
El espectro editorial
Usamos un espectro de cinco puntos, de izquierda a derecha:
- Izquierda
- Centro-izquierda
- Centro
- Centro-derecha
- Derecha
Un medio queda sin clasificar mientras no exista una fuente citable para ubicarlo. No inventamos un centro por defecto: la ausencia de dato es información, y la mostramos como tal.
Trazable y auditable
Cada rating guarda la fuente de la que sale, quién lo clasificó y cuándo. Podés ver esa cita en la ficha de cada medio. Si cambia, queda registrado el historial: nada se pisa en silencio.
Distribución por historia
Para cada historia contamos cuántos medios de cada categoría la cubrieron. Los medios sin clasificar se cuentan aparte —nunca se los fuerza al centro— para que quede claro qué parte de la cobertura todavía no tiene rating.
Enriquecimiento por IA
Dos datos se generan con un modelo de lenguaje: la categoría temática de cada nota y un título neutral por historia. El título neutral es una capa de presentación: no reemplaza el titular original de ninguna nota, y cada valor generado queda trazable al modelo y a la versión de prompt que lo produjo. Cuando falta ese dato, mostramos el título original.